Karl-Anthony Towns puede estar tranquilo. Después de años de sacrificios, críticas, lesiones y momentos difíciles, finalmente llegó a la cima del baloncesto. Es campeón de la NBA. Y en algún lugar, seguramente, su madre sonríe con él.
Karl-Anthony Towns puede estar tranquilo. Después de años de sacrificios, críticas, lesiones y momentos difíciles, finalmente llegó a la cima del baloncesto. Es campeón de la NBA. Y en algún lugar, seguramente, su madre sonríe con él.
